23 ene. 2017

Amado del Pino



Amado del Pino. Foto: Juventud Rebelde.
Amado del Pino, dramaturgo, ensayista, crítico teatral y literario, actor y periodista con fecunda y reconocida obra en la dramaturgia y el ensayo. 

Nació el 25 de febrero de 1960 en Tamarindo, provincia de Camagüey. Falleció el 22 de enero de 2017 en Madrid, España, a los 56 años. Durante los últimos años compartió su vida profesional entre Murcia, Madrid y La Habana; con una multiplicada actividad docente, promocional, escénica y periodística.

Entre los dramaturgos cubanos contemporáneos sobresalió su obra, merecedor, entre otros reconocimientos, del Premio Virgilio Piñera con su obra El zapato sucio y después ganador del Premio José Antonio Ramos, otorgado por la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), a su pieza Penumbra en el noveno cuarto.

Su temprana vocación por la escritura y el teatro lo llevó a estudiar entre 1977-1982 en el Instituto Superior de Arte (ISA) la especialidad de Teatrología, graduándose de Licenciado en Artes Escénicas. Especialización en Teatrología y Dramaturgia en dicho centro. Luego de graduado realizó el servicio social en el Conjunto Dramático de Camagüey y luego se instaló en La Habana.

En La Habana ejerció como redactor y editor de la revista Tablas.

Se ganó la simpatía del público con su participación en la película Clandestinos, de Fernando Pérez. Su despliegue histriónico fue reconocido por la crítica y los espectadores.
Comenzó a perfilar su trayectoria como dramaturgo, y en la pieza Tren hacia la dicha (1987) hizo que todas las miradas se concentraran en él.

Fue uno de los autores no sólo más publicados, sino que además gozó, en justicia, del reconocimiento que explicita la representación en la escena de sus obras, por diversos colectivos teatrales, así como en ocasiones las versiones de sus piezas al medio televisual.

Signada su escritura y su mirada por el realismo, aunque no exenta de imaginación ni de alusiones poéticas, su discurso dramático se adentró en las peripecias del aquí y del ahora, en el diálogo de la vida que fluye, a diario entre hombres y mujeres, dentro de los contextos de la época. Tal espíritu se apreció en Penumbra en el noveno cuarto, publicada por Ediciones Unión y ya representada en las tablas cubanas, que parte desde algo muy común a cientos y miles de personas en Cuba.

Amdo del Pino. Foto: Mayda Bustamante
Desde este ángulo de su discurso literario, Amado del Pino ahonda en aspectos muy sensibles de la humanidad, de la que también forma parte, y gracias al conjuro de la palabra, y de silencios, como del gesto y de la acción escénica, representó sueños, utopías y frustraciones muy sensibles dentro de la paradoja que es toda existencia y que nutre el espíritu del drama.

Fue redactor de Juventud Rebelde y escribió en la columna de opinión que fundó en el diario Granma, también contribuyó en La Jiribilla, Revolución y Cultura y La Gaceta de Cuba de la UNEAC, se ocupó de reflejar acontecimientos culturales y sociales con sagacidad, desenfado y agudeza, a partir de un estilo propio.

Investigó sobre la figura del gran poeta Miguel Hernández y escribió la obra teatral Reino dividido, estrenada en Cuba y presentada en seis ciudades españolas, a cargo de Carlos Celdrán y su Argos Teatro. También ha publicado sobre este tema la monografía —en colaboración con Tania Cordero— Los amigos cubanos de Miguel Hernández.

En su etapa española impartió conferencias y talleres en la Universidad de Alicante y en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Previamente también se adentró en la docencia en el Instituto Superior de Arte de la Habana y la Universidad de Puerto Rico.

Los textos de Amado del Pino combinan la indagación social, el realismo, la poesía y las búsquedas estructurales, consiguiendo aunar calidad literaria y eficacia teatral. Su dramaturgia ha sido traducida al portugués, italiano y griego, y antologada en Cuba, Argentina, México, República Dominicana, Brasil y Puerto Rico. En 2012 Penumbra en el noveno cuarto fue llevada al cine.

Importantes títulos suyos son El zapato sucio (Premio de dramaturgia Virgilio Piñera 2002); Penumbra en el noveno cuarto (Premio UNEAC 2003, existe una versión para el cine dirigida por Charlie Medina), Triángulo (2004), Cuatro menos (Premio Carlos Arniches, de Alicante, 2008) y Reino dividido (2011), donde pone a dialogar a Pablo de la Torriente Brau y Miguel Hernández.

La fundación que lleva el nombre del poeta miliciano premió el ensayo Caminando con Miguel Hernández (2007). También publicó críticas y reflexiones en el volumen Sueños de mago (2004) y el ensayo Teatralidad y cultura popular en Virgilio Piñera (2013).

Premios.

2008 Premio Internacional de Periodismo de Miguel Hernández.
2008 Premio Carlos Arniches por su obra "Cuatro menos".
2006 Mención especial Premio Internacional de Periodismo de Miguel Hernández.
2005 Recibió accesit en el Concurso de Dramaturgia de la Embajada de España en Cuba por su obra En falso.
2005 Recibió la Distinción por la Cultura Nacional.
2003 Premio UNEAC de Teatro “José Antonio Ramos” por Penumbra en el noveno cuarto.
2003 Premio Anual de la Crítica Literaria por El zapato sucio.
2003 Premio de Teatrología Rine Leal por el libro de ensayos Sueños del mago. Estudios de dramaturgia cubana contemporánea.
2002 Premio de Dramaturgia Virgilio Piñera por El zapato sucio.
2000 Premio de Periodismo Cultural José Antonio Fernández de Castro por la obra de toda la vida, otorgado por el Ministerio de Cultura.
2000 Placa Avellaneda por su labor como crítico teatral.
1999 Obtuvo, por quinta ocasión, el Premio del Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio.
1995 Recibió el Premio Razón de Ser, de la Fundación Alejo Carpentier, por su proyecto de libro Las noches de Virgilio Piñera en el teatro cubano.
1988 Fue elegido miembro de la UNEAC.
1987 Premio de Actuación de la UNEAC por su desempeño en Clandestinos.